El sol fuerte en la frontera: la devaluación del peso chileno y el comercio que sostiene Tacna
La apreciación del sol es, para Tacna, pérdida directa de competitividad frente a Arica e Iquique: el Estado mide el tipo de cambio bilateral, pero no lo gobierna para la frontera.
Por Qhawaq

El peso que se apaga: 34.20 soles donde antes había 56
La medida más honesta de lo que pasa en Tacna no la da un indicador nacional, la da un cambista del terminal terrestre. Edzon Olivera Olivera, presidente de la Asociación de Cambistas Moneda Tacna, lo resume con números de mostrador: por 10,000 pesos chilenos los visitantes conseguían hasta 56 soles y hoy apenas logran 34.20, según recogió Correo. Traducido, en el lapso que él describe el poder de compra del turista chileno en soles cayó cerca de 39%: es una derivación propia a partir de esas cifras, no un dato de Correo (de 56 a 34.20 soles la baja es de 38.9%). No es una curiosidad de mercado: es la diferencia entre que un visitante se quede una semana o se devuelva el mismo día, como ya se ve en los mercadillos vacíos de la ciudad Correo.
Una frontera que vive del que cruza
Tacna no es una economía cualquiera: su actividad descansa en el que pasa por Santa Rosa. En 2025 llegaron al Perú 690,000 turistas chilenos y 500,000 ingresaron por el control fronterizo de Tacna, según Encuentro (cita a Promperú). La meta de Promperú para 2026 es llegar a 900,000 Encuentro (cita a Promperú). El contraste con la historia reciente da la dimensión del golpe: en 2018, Santa Rosa registró 1,657,758 ciudadanos chilenos, más del triple que ahora, con la salvedad de que la cifra de 2018 mide el movimiento migratorio total de ciudadanos chilenos y la de 2025 mide turistas ingresados por Santa Rosa, categorías que no son homogéneas Encuentro. La apreciación del sol hizo que cruzar la frontera dejara de ser negocio para el bolsillo chileno: antes de la pandemia un sol equivalía a 219 pesos y hoy equivale a unos 260, según el subdirector de Promoción del Turismo Receptivo de Promperú Encuentro. Del otro lado, la demanda también se enfría: la economía de Arica y Parinacota cayó 4.9% en el segundo trimestre de 2026, según el informe de cuentas nacionales del Banco Central chileno citado por El Mostrador, y el desempleo regional llega al 10%, según el mismo medio.
El termómetro existe, pero nadie lo mira para Tacna
Aquí aparece el punto cívico. No es cierto que el Estado carezca de la herramienta: el BCRP publica mes a mes un índice de tipo de cambio real bilateral con Chile (serie PN01264PM), además del índice bilateral general y su variación a 12 meses, actualizados a septiembre de 2026 BCRPData. El problema es de uso: ese índice vive en una base de datos nacional y no se convierte en una lectura pública sobre la competitividad de una ciudad de frontera ni en una política que amortigüe el choque. Mientras el sol se aprecia y el dólar cerró el viernes en S/3.4490, según el BCRP, la economía tacneña absorbe sola un ajuste que no eligió. Se vigila la inflación nacional, pero no se gobierna el tipo de cambio real bilateral que decide si un hospedaje, un restaurante o un cambista de Tacna sobrevive el mes.
Lo que está en juego es un sueldo, no una estadística
Detrás del decimal cambiario hay personas concretas: los cambistas del terminal, los hospedajes y restaurantes que dependen del visitante que pernocta, y los peruanos que cruzan a trabajar a Arica y reciben su pago en una moneda que rinde menos Correo. Para ellos la pregunta no es si el sol es sólido, es si mañana habrá clientes. Una política de frontera mínima empezaría por publicar y discutir el tipo de cambio real bilateral con Chile como se discute el dólar, y por pensar instrumentos de apoyo a una región cuya economía es estructuralmente distinta al promedio nacional. Hasta entonces, Tacna seguirá sintiendo el sol fuerte como una sombra.