Milei y Keiko: la coordinación de un eje conservador que reconfigura Sudamérica
La visita de Javier Milei el 28 de julio no es un gesto protocolar: es la coordinación abierta de un eje ideológico que distancia al Perú de Brasil y lo alinea con el Pacífico mientras la escalada regional exige definiciones.
Por Qhawaq

Una visita que no es cortesía
La presencia de Javier Milei en la juramentación de Keiko Fujimori este 28 de julio no se explica solo por el protocolo regional. Es parte de la ola de gobiernos de derecha que el mandatario argentino aspira a liderar y que ahora empieza a coordinarse de forma abierta. El vocero presidencial argentino, Adrián Ravier, respondió «seguramente es así» cuando le preguntaron si Keiko Fujimori era una aliada ideológica de Milei, y añadió que el cambio en Perú «está muy alineado a lo que nuestro presidente Milei quiere para la Argentina y para Latinoamérica» La República. A comienzos de julio, el estratega presidencial Santiago Caputo se reunió frente a la Casa Rosada con el primer vicepresidente electo, Luis Galarreta, para fortalecer la agenda regional del gobierno argentino El Liberal. El encuentro llegó después de una llamada entre Fujimori y Milei y anticipa una coordinación que ninguna de las dos partes disimula La República.
Un continente partido en dos
Mientras Milei aterriza en Lima, su choque con Brasil escala. El fin de semana previo, el presidente argentino calificó a Lula da Silva de «ladrón» y «presidiario» durante un acto electoral de Flávio Bolsonaro en São Paulo, y acusó a Brasil de financiar una campaña en su contra sin presentar pruebas Combo Noticias. Brasilia respondió llamando a consultas a su embajador en Buenos Aires Combo Noticias. La fractura no es solo retórica: expresa dos proyectos de integración regional que compiten. Del otro lado, el presidente colombiano Gustavo Petro atacó a Keiko Fujimori durante la campaña con un mensaje que ligaba su suerte electoral al legado de su padre, Alberto Fujimori, a quien llamó «criminal de lesa humanidad» El País de Cali. Con Buenos Aires y Brasilia enfrentadas, cualquier triangulación entre Lima y Brasil queda condicionada mientras Milei marque el paso.
Lo que Perú elige sin haberlo debatido
Keiko Fujimori y el presidente chileno José Antonio Kast coincidieron en revitalizar la Alianza del Pacífico como mecanismo para la integración económica y la proyección hacia Asia-Pacífico, según lo conversado en una videollamada el 10 de julio Diario Financiero. Es una señal clara: el eje Lima-Santiago-Buenos Aires se inclina hacia el Pacífico, hacia Washington y hacia economías promercado, mientras el Mercosur que lidera Brasil queda en la otra orilla. El canciller entrante, Carlos Espá, recibió el encargo de una política exterior «orientada a fortalecer la presencia del Perú en el mundo, atraer inversiones, abrir oportunidades para nuestros ciudadanos» ABC. Con la investidura de Abelardo de la Espriella en Colombia el 7 de agosto, como sucesor de Gustavo Petro, el arco conservador se completa: salvo Brasil y México, la Sudamérica continental converge en una narrativa de orden y seguridad que busca dialogar con la administración Trump ABC.
Lo que esto significa para el ciudadano
La geopolítica no es un espectáculo de élites: la fractura regional tiene consecuencias concretas para el bolsillo y la seguridad del peruano. Una relación con Brasil relegada por afinidades ideológicas puede traducirse en menos comercio fronterizo, menos inversión en infraestructura compartida y menor coordinación contra el crimen organizado en la triple frontera amazónica, justo cuando persisten los problemas fronterizos con Colombia ABC. La Alianza del Pacífico revitalizada puede abrir mercados asiáticos para el agro y la minería, pero también puede atar la política exterior a los ciclos de Washington más que a las necesidades del comercio con los vecinos, en plena competencia entre Estados Unidos y China. La migración y la seguridad, que Kast y Fujimori pusieron sobre la mesa en su primer diálogo, definirán además cómo se administra el tránsito de personas en una frontera sur que ya vive tensiones Radio Universidad de Chile. Perú elige un bando desde el primer día sin que esa decisión haya pasado por un debate público: puede rendir en inversión si el nuevo alineamiento genera confianza, o puede aislar al país de su vecino más grande si la lógica de la confrontación se impone sobre el interés nacional.